Un monedero para Laura…

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A pesar del calor…

A pesar del calor que hizo ayer en las Rías Baixas… nos divertimos mucho aprendiendo esta técnica de reciclaje de telas. Yo utilicé telas de un muestrario que tenía muerto de risa en un baúl, algunas puntillas más que viejas y hebras de hilo y otros retalitos “robados” a las compañeras de curso.
Este tapiz forma parte de los trabajos que hicimos en un curso de aplicación a maquina y acolchado básico complementado con técnicas de reciclaje y confetti. 
No seáis muy críticas con el acolchado que todavía estoy en una fase muy temprana de aprendizaje. 

Jabón de Caléndula

Este año las caléndulas están espectaculares.
Tanto, que me decidí a poner en práctica una receta que me dio una amiga hace algún tiempo.
 Y lo que salió fue esto: un jabón de caléndula que huele de “maravilla” (nombre por el que en algunos lugares se conoce a la caléndula).
Los ingredientes estrella de este jabón son el Aceite de Oliva Virgen y las flores frescas de Caléndula de mi jardín.
Lo puse a madurar en la bodega y da gusto entrar y percibir ese suave olor a flores. Ya me tarda probarlo, pero tendré que esperar hasta finales de mes para que esté bien curadito. Espero poder contaros “maravillas” de este rico jabón.

Recuperando viejos tesoros (II)

Una cámara de fotos con muchos, muchos años y un tapete con algo más de 25.

En mi memoria perdura su recuerdo… ella ganchillando en el viejo sofá al lado de la ventana, con este hermoso tapete entre las manos. Pero la cámara no estaba allí para que hoy todos pudiésemos ver esa imagen que habita en mi corazón.

Recuperando viejos tesoros (I)

Las mujeres de mi casa hacen labores desde no sé cuando, y me encuentro tesoritos a cada paso. Por esto este fin de semana nos embarcamos en un proyecto de “restauración”.

El primero, este sencillo tapete de ganchillo, que sólo tuve que sacar de un cajón, lavarlo y plancharlo. Tiene muchos años, quizás más de 30 ó 40.




Y el segundo, este simpático perrito también de ganchillo, hecho por mi madre en los años setenta. Siempre me pareció feo y estaba relegado a un rincón del aparador. Pero con un remiendo por aquí y otro por allá lucirá a partir de ahora en un lugar donde se vea bien. 





Hasta la próxima entrega de “Recuperando viejos tesoros”

Algo diferente

Después de pasarme el invierno tejiendo bufandas y cuellos llegó la hora de hacer algo diferente, así que me aventuré a ir un poco más allá: tejer un jersey. No sabría si sería capaz, pero tenía que intentarlo.
Empecé buscando ideas en la red y haciéndome una idea de lo que quería. Lo que tenía claro era que sería un jersey grueso, en gris mi color favorito y que tuviera un gran ocho. A partir de ahí fue surgiendo la idea cogiendo de aquí y de allí. No seguí ningún patrón, fui un poco “a rumbo” como solemos decir por aquí.

El resultado fue bueno a mi parecer, solo que ahora tendré que esperar al invierno para poder estrenarlo.

Porque en mi tierra pasamos la mayor parte del tiempo en la cocina, al calor del hogar…cocinando, cosiendo, calcetando, ganchillado…




Espero que disfrutéis con el nuevo diseño del blog y con las nuevas historias de mis costuritas.


Gracias por estar ahí.